Galicia se convirtió el pasado año en la primera comunidad en incorporar un protocolo educativo que garantiza la libertad en la identidad de género. Apoyados por profesores y alumnos, los transexuales son respetados en las aulas, pero aún queda mucho por hacer. Por eso, rechazan «el bus que no miente». Igual que las 200 personas que ayer se manifestaron en Madrid, dicen que pretende arrebatarles sus derechos.
A. martínez, Laura G. Del Valle