Mismos síntomas, pocas quejas. Es la época más propensa para coger un resfriado. Los cambios de temperatura nos pasan factura, pero no solo a las personas. Nuestras mascotas no están exentas de la carraspera y los mocos, aunque ellos no se lamentan tanto. Si enferman, el tratamiento es distinto: hay que mantener lejos de ellos el paracetamol y la aspirina. Pero para no llegar a este punto, lo mejor es secarlos bien.
Laura G. del Valle