Las obras, paradas por el mal tiempo, suponen un paso adelante en cuanto a refuerzo del litoral, cambio de aparcamientos y accesos de coches y personas
Los mayores aún recuerdan esa zona, en su base, como Forno do Sapo, pero para las guías y planes turísticos ha quedado como Furna do Sapo. El anfibio resiste para nombrar un punto espectacular de observación sobre la ría