Hay lugares que guardan con celo el arca de la belleza. Y hay espacios que semejan templos para adorar a la naturaleza, como las Pozas de Carboal (Dumbría), donde jugar con el agua parece una gracia divina.
Indica este colectivo que la colección del conjunto de grandes piedras prehistóricas de la comarca presenta, con respecto al municipio pontecesán, «tres grandes omisións».