Al cronista le gusta pensar que las losas de mármol las han labrado los Picapiedra, o quizá Obélix, transeúnte perenne de este lugar, quien se habría aplicado a tal menester orillando momentáneamente su especialidad en la talla de menhires
La Rúa da Oliveira ostenta el peculiar récord de ser la calle más angosta de Santiago y una de las más estrechas de España, ofreciendo hasta un mínimo de 70 centímetros.
Los dos últimos secaderos de congrio de Europa resisten, contra viento y marea, en Muxía. Postreros ejemplos de una tradición secular, ven cómo el congrio seco es un pez que migra a otras zonas de España.
En respetuosa procesión, el Sarria pasa ante el magnífico monasterio de la villa, como un río de agua bendita. El paisaje nemoroso donde se enclava el cenobio invita a un benedictino silencio.
En el jardín lluvioso que es la Alameda, catedral verde, se yergue un eucalipto plantado hace más de un siglo y al que los novios y las novias acuden en apasionado peregrinaje
Ubicada en las estribaciones de Laxe, en el vigoroso corazón de la Costa da Morte, siguiendo el Camiño dos Faros se halla una cala que la villa guarda en el joyero como una de sus más preciadas alhajas