Mérito añadido de la cinta de Costa-Gavras es que, a la llegada de los créditos, el espectador siente que ha cargado las pilas. No es poco considerando el tema
El filme aspiraba a ser un pasatiempo homologable, y en eso se queda, aunque algunas situaciones se resuelven con ajustado realismo. No es descartable que se convierta en el origen de una franquicia.
El filme discurre por diversos escenarios para recrear cómo transcurren las vidas en paralelo de dos conocidos mafiosos, sin salirse de esa segunda mitad de la década de los cincuenta, en una obra de género pero que añade memoria histórica
La contención inicial de la película se desmanda en la segunda parte, con tal sobrecarga de gore que roza la caricatura. Tampoco sobra. El filme es más que aceptable
Ralph Fiennes y Stanley Tucci protagonizan el filme de Peter Straughan, en el que se plantea un «thriller» al viejo estilo con el Vaticano como escenario y con los cardenales como protagonistas