Cuando Álex de la Iglesia deja a un lado sus pasadas de frenada y sus butades fantásticas, o simplemente se contiene, entonces le sale una película casi redonda
La película, dirigida e interpretada por Kenneth Branagh, es un producto hábil y bien servido, que en ningún momento provoca bostezos o lleva al hastío
Es una película singular, pero también dolorosa, una historia de amor, de luces y oscuridades, de sentimientos y resentimientos, de esperanza y desesperanza
La nueva película de Alfredson, protagonizada por Fassbender, no cumple las expectativas: el guion ni aprovecha las posibilidades de la trama ni es capaz de superar a otros filmes en la misma línea estrenados en los últimos años