La estabilidad en la incidencia, la caída de la presión hospitalaria y el descenso de la mortalidad por coronavirus son puntos a favor para avanzar en la apertura. Preocupa sin embargo los incrementos puntuales en la transmisión, la incerteza en la vacunación, la cepa británica y la cuarta ola
Tamara Montero
/
Uxía Rodríguez