Hace dos años, con 43, llegó el mazazo. Cristóbal Budiño cayó en un pozo negro, del que salió con el objetivo de visibilizar la enfermedad recorriendo 500 kilómetros sobre dos ruedas
La galardonada lidera un proyecto de medicina de precisión sobre terapias preventivas que reducen el tejido adiposo disfuncional en la patología valvular y coronaria