Es difícil saber si la imagen electoral de Ana Pontón es la de quien solo disfruta de una autonomía controlada en su organización, o si expresa la alegría del que goza de plena autodeterminación
El fascismo no se crea ni se destruye, solo se transforma, en cualquier sitio puede manifestarse. Y es precisamente esa ubicuidad la que justifica la existencia de exorcistas que detectan el mal