La película, protagonizado por Kevin Costner y Diane Lane, evoluciona hacia un clímax sin efectismos impostados, pero deja abierta una puerta a la esperanza
El filme puede leerse en clave de género, pues coquetea con el drama y el cine político, con añadidos de revisionismo histórico sobre hechos acaecidos antes del desplome de la URSS
El realizador danés Thomas Vinterberg, cofundador del movimiento cinematográfico Dogma 95, filma un inteligente juego de drama y comedia que debería llevarse el Óscar
Producto destinado al «target» familiar, que ha respondido bien en taquilla con más de 140 millones recaudados ya en el mercado global covid-19, lo que es cifra muy respetable